
Para la fabricación de cristales para máquinas barredoras viales comenzamos con una selección muy precisa de las materias primas para conseguir un resultado final óptimo y de alta calidad.
Básicamente utilizamos arena de sílice de alta calidad, como componente principal de la estructura del vidrio, carbonato de sodio que actúa de agente catalizador de la fundición reduciendo la temperatura de fusión del sílice, carbonato de calcio que aumenta la durabilidad y la resistencia del cristal, óxido de magnesio que mejora su resistencia a la intemperie, y alúmina que aumenta su resistencia al rallado y su dureza, y finalmente se añaden pequeñas cantidades de óxidos para poder modificar las propiedades del cristal así como el color y absorción de las radiaciones.
Una vez fundidos todos los elementos a una temperatura de 1500° y posterior vertido del cristal líquido por un sistema de flotación que permite que el material se extienda uniformemente creando una superficie lisa y plana, con lo que se consigue una calidad máxima en el aspecto óptico del cristal.
A continuación se procede a un enfriamiento controlado en un horno de recocido, para permitir aliviar las tensiones internas del cristal haciéndolo más resistente a las roturas.
Pasado este proceso se realiza el corte y conformado del cristal, que se corta en las dimensiones y formas requeridas para cada, ventana, puerta o parabrisas de la máquina barredora. Para ello se utilizan máquinas de corte computerizado para garantizar la precisión del mismo.
Posteriormente si es necesario se realiza el curvado del mismo en función de las necesidades y aplicaciones del cristal, con lo que se calienta nuevamente y se dobla utilizando moldes para formar su aspecto final.
Posteriormente se realizan las operaciones necesarias para conformar por ejemplo el tipo final de cristal deseado, como podría ser el laminado. Especialmente utilizado para parabrisas de máquinas barredoras
