
El cristal laminado es un tipo de cristal utilizado principalmente para fabricar parabrisas, aunque otros acristalamientos de la máquinas barredoras puedan disponer de cristales de este tipo.
Es un cristal que consta de dos cristales templados unidos entre sí con una lámina intermedia de un polímero transparente.
Estas tres capas se someten a temperaturas muy altas para crear conglomerado único del material compuesto, con lo que se consigue de esta manera un conjunto de propiedades conjuntas óptimas.
A través del vidrio templado se obtiene básicamente resistencia y dureza que es superior a la de un vidrio normal y el polímero intermedio, proporciona al cristal un nivel de flexibilidad, con este sistema se evita que el cristal se rompa en múltiples fragmentos y en su lugar se rompa en grietas radiales, que a su vez por efecto de la lámina intermedia evitan que el cristal estalle y se esparza por el habitáculo dañando a los ocupantes.
El cristal laminado proporciona una visión óptima, proporciona seguridad a los ocupantes, ante el impacto de un objeto externo, no está ya en fragmentos y aporta un porcentaje de rigidez estructural a la carrocería del vehículo.
